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Seat-600
El rey de la carretera

Entre los años 1957 y 1973 se fabricaron, y vendieron en España, la friolera de 799.419 unidades del Seat-600. El mítico utilitario salió a la venta con un precio de 65.000 pesetas y fue uno elementos clave en “El Plan de Desarrollo” impulsado por el gobierno franquista de la época.
Se le conocía por varios sobrenombres, “Pelotilla”, “Seíta” o “Seiscientos” a secas y al día de hoy no se puede decir que haya desaparecido por completo; ahora, estos coches, son objetos de colección y aún es fácil ver algún que otro Seat-600 rodando por nuestras ciudades.

CRÓNICA DE UN PEQUEÑO-GRAN VEHÍCULO

El ingeniero y diseñador italiano Dante Giacosa diseñó varios tipos de vehículos pequeños para la marca FIAT; entre ellos se encontraban los modelos “Fiat-500” y “Fiat-600” que comenzaron su andadura por las carreteras italianas en el año 1955. En particular el “Fiat-600” se mantuvo en aquel mercado durante muchos años y sería, posteriormente, el modelo a partir del cual se fabricó “nuestro” Seat-600.
España, en aquellos años, necesitaba urgentemente un plan para relanzar su economía que estaba en una situación muy precaria con respecto a la de otros países europeos. Para ello se escogieron dos elementos productivos que se lanzaron al mercado tratando de generalizar sus ventas: los electrodomésticos y un pequeño coche que estaría al alcance de la clase trabajadora, aunque para ello hubo que normalizar, también, el uso de “las letras” como modelo de pago aplazado.
La Sociedad Española de Automóviles de Turismo (SEAT) nació, en la Barcelona de 1950, a partir de un acuerdo entre la firma italiana FIAT y el Instituto Nacional de Industria (INI) por el que los primeros cedían los permisos necesarios para fabricar sus modelos, en España, a cambio de un 7% de participación en la nueva sociedad.

NACE EL SEAT-600 N

En el año 1957 sale de fábrica el primer coche, que llevó la matrícula B-151.516, con una potencia de 20 CV y un depósito con capacidad para 27 litros de gasolina.
Parece lógico pensar que su nombre tuvo que ver con su cilindrada, 600cc aunque, también es cierto que, el peso exacto de las primeras unidades fabricadas fue de 600 Kg. Su velocidad punta era de 90 Km/h y aunque el primer modelo era una copia casi exacta del prototipo italiano, no son pocos los expertos en mecánica que afirman, rotundamente, que el turismo español era considerablemente más duro que su hermano de “Fiat”.
Dos detalles curiosos de los primeros modelos; sus puertas cerraban a contra-viento (hacia adelante), esto produjo más de un susto a algunos conductores despistados que pusieron el coche en movimiento sin cerciorarse de que las puertas estaban bien cerradas, a este modelo de puertas se le conoció con el nombre de “puertas suicidas”.
El arranque se lograba mediante una palanca situada cerca del freno de mano y el conducto de salida de la calefacción.

SEAT-600 D

En la Feria de Muestras de Barcelona, en el año 1963, se presentó un modelo mejorado que se llamó Seat-600 D. Su cilindrada subió a 767cc, lo que aumentó su potencia a los 29 CV y le permitía alcanzar una velocidad máxima de 108 Km/h, lo cual no era nada despreciable para un vehículo de sus características y teniendo en cuenta el modelo de carreteras habidas, en España, durante aquellos años. El Seat-600 D, además, empezó a incorporar cambios que tenían que ver con el diseño general del coche, como por ejemplo, situar las luces de posición bajo los focos. Además incorporó el sistema de arranque mediante una llave que se alojaba en el centro del salpicadero.

SEAT-600 E

Este modelo no aportó grandes cambios, a nivel de mecánica interna, con respecto al modelo predecesor, pero sí en cuanto a estética y desarrollo de diseño. Las puertas cerraban a “favor del viento” (hacia atrás); Los faros delanteros aumentaron su tamaño, incorporó parasoles interiores y reloj temperatura, también integró, en el salpicadero, pilotos de aviso de luces e intermitentes y, además, las ventanillas delanteras fueron protegidas con deriva-brisas.

SEAT-600 L

Aunque su motor continuó siendo de 767cc se optimizó su funcionamiento hasta tal punto de que desarrollaba 32.5 CV que le permitían acelerar hasta los 120 Km/h; también incorporó las rejillas de ventilación traseras lo que, teniendo en cuenta que su motor era trasero, supuso un gran avance porque desde su inicio, el Seat-600 siempre fue muy proclive a calentarse. El interior se mejoró, considerablemente, construyendo el salpicadero con skay, también la calidad de sus asientos se optimizó de forma espectacular e incorporó “seguros” de cierre en las puertas. En cuanto a los “testigos” de luces, intermitentes y starter pasaron, de estar situados en el salpicadero, al cuadro de mandos.
De la mano de estos cuatro modelos salieron al mercado otros “pseudo-modelos” que, en esos años, tuvieron su importancia; no estamos refiriendo, por ejemplo, a la “Formicheta”, una furgoneta diseñada a partir del “600” clásico; el Seat-600 descapotable fue otra opción muy aceptada y el Seat-800, que era un modelo de “600” más alargado y que incorporó puertas traseras.

Si tuviéramos que extrapolar al presente la importancia de la aparición, en el mercado y con un precio asequible, del Seat-600 deberíamos compararlo con adelantos tecnológicos del nivel del teléfono móvil.
Muchos modelos de negocio se pusieron en marcha en cuanto la clase trabajadora tuvo acceso a un vehículo. Turismo, gasolineras, talleres de mecánica y un largo etcétera, por no hablar del cambio que se produjo en el concepto de “economía” ya fuera a nivel doméstico como a nivel de entidades bancarias.
Quizás hoy en día nos cueste entender este concepto porque nuestra realidad socio-económica es muy diferente a la de los años 50, pero es que entonces el hándicap no era “que modelo de coche quiero comprarme” si no, simplemente, “puedo comprarme un coche”.

Prototipos de Seat-600



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