GUÍA FICE

Artículos

SOLAR IMPULSE
VOLAR CON ENERGÍA SOLAR

En el mundo de la aviación existen muchos retos: ¿qué aparato vuela más rápido o consume menos combustible? ¿quién dispone de los mejores propulsores o es más efectivo?
El reto del avión Solar Impulse es otro: se trata de dar la vuelta al mundo, sin consumir ni una sola gota de combustible, aprovechando la energía solar.

UN AVIÓN DIFERENTE Se trata de un prototipo que pesa menos de 1600 Kg, lo que supone una gran ligereza similar a un turismo de gama media, que incorpora 11.600 células fotovoltaicas en los 204 m2 de superficie que tienen sus alas. La energía solar acumulada en baterías mueve cuatro motores, de diez caballos cada uno, que hacen rotar a las hélices a 400 r.p.m. y logran que el aparato se desplace a 70 Km/h. Además, dado que está construido con materiales muy y ligeros y que se ha diseñado para poder planear, tiene capacidad para volar día y noche aunque sus baterías no reciban energía.

¿QUÉ ES CAPAZ DE HACER EL SOLAR IMPULSE?
En pruebas realizadas (en 2010) demostró que puede realizar vuelos con una duración de más de un día, a alturas superiores a los 8.000 m, tanto de día como de noche. Voló (en 2011) entre Suiza y Bélgica en apenas 13 horas, entre Bruselas y París en 16 y en el 2012 atravesó los Estados Unidos, desde San Francisco a Nueva York. Para el 2015 está previsto que realice su mayor proeza, la de dar la vuelta al mundo.

¿CÓMO NACIÓ LA IDEA?
La idea se gestó en Suiza, en el año 2005, y en principio estaba dotada con una financiación de 90 millones de dólares que, con el tiempo, quedó patente que eran insuficientes. Al frente del proyecto están dos aeronautas muy experimentados: Bertrand Piccard y André Borschberg.
No obstante, conviene dejar muy claro que el proyecto no pretende realizar ningún tipo de cambio en el “modus operandi” de la aviación actual, lo que realmente quiere demostrar es que no hay límite para la energías alternativas.

El Solar Impulse va a intentar, en el año 2015, una empresa épica: dar la vuelta al mundo sin paradas y usando, para su desplazamiento, la energía solar. No va a ser fácil; el habitáculo es pequeño y no se puede descansar bien en él; el tiempo de descanso estará muy limitado, apenas media hora cada vez, porque en este tipo de aviones los pilotos automáticos aún son muy poco fiables.
Sin embargo, estamos seguros de que Bertrand y André lo lograran y demostraran a todo el mundo de lo que son capaces las energías renovables.

Solar Impulse



(Imágenes de GOOGLE etiquetadas para reutilización comercial con modificaciones)